Un recuerdo de infancia

¡Buenos días a todos!

Después de un día festivo (y para algunos con suerte un acueducto) venimos con más ganas que nunca para contaros algo que os alegre el día. Y qué mejor que un recuerdo de la niñez para que una sonrisa aparezca en nuestros rostros.

Suponemos que la mayoría de vosotros recuerda su infancia como una etapa dulce, llena de juegos y de alegrías, la desidia que producían los deberes, las fiestas de cumpleaños, los compañeros con los que compartíamos pupitre en el colegio...
Nosotras una de las cosas que recordamos con más cariño son las fichas que hacíamos en clase con un pequeño elemento con multitud de posibilidades: El Gomet (para muchos de vosotros supongo que sería pegatina ¿no?).

El Gomet es una etiqueta adhesiva con formas geométricas básicas: círculo, triángulo y cuadrado, y en multitud de colores.
Con un poco de imaginación se pueden realizar creaciones fantásticas, además es muy fácil de utilizar por lo que es apta para todas las edades.

Ahora que se acerca el invierno y que será mucho más difícil tener controladas las pequeñas fierecillas, las manualidades realizadas con gomets pueden ser una alternativa a un tedioso día de lluvia.

¡Sus alternativas, formas y colores son infinitas!


{adrada.es}
Qué mejor que poder crear un bello paisaje como éste.

{marujasmodernas}

A veces es bueno tener un patrón que seguir, y no pasa nada si se salen de la línea trazada, volviendo a despegar los gomets el problema ya está solucionado.

{apli.com}

La siguiente manualidad nos ha parecido preciosa.


{flickr clarasaez}


Buscando por la red hemos encontrado multitud de posibilidades, pero sin ninguna duda nos quedamos con la que propone APLI puesto que te permite además de entretener a los más pequeños de la familia, realizar manualidades con carácter solidario, todo un COMPLETO que podéis encontrar aquí.

Y a vosotros,  
¿Hay algún recuerdo de infancia que os haga sonreír?

¡Cuéntanoslo!



Besos de confetti*
                 

1 comentario :

  1. En mi cole los llamaban Gomet. Nos lo solían poner a modo de medalla al que ganaba en Lectura Rápida. La profesora decía una palabra del texto, y el que antes llegara a ella levantaba la mano y ganaba un gomet. Al final salías con el babi como un militar, con tanta medalla. Y tu tan orgulloso por ser el que más rápido leía (o mas tramposillo era leyendo a partir de la mitad del texto) de la clase. Que recuerdos!

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