Peladillas decoradas

¡Buenos días!

Últimamente, hemos estado observando en algunos de nuestros blogs de lectura diaria pequeñas reivindicaciones sobre la recuperación de tradiciones bodiles de toda la vida, que si demasiado estilo americano, que si los eventos sólo están preparados para la foto y no para el disfrute de los invitados...
Y la verdad es que nosotras nos encontramos ante un dilema: Nos pierde el bonitismo que desprenden las bodas americanas con todos los detalles cuidadísimos, novias preciosas, novios estilosos, invitados ideales, pero la verdad es que como ocurre siempre, puede que demasiado empache.

En eso del empacho por saturación masiva Confetti mayor es una experta y es que cuando una es impaciente y comilona está abocada directamente a la sobredosis alimenticia.
Desde pequeña acumula una gran lista de alimentos empachiles y coronando esta pirámide alimentaria se encuentran los polvorones. Cabe decir que desde tal suceso, ocurrido cuando tenía 12 años, no los ha vuelto a probar, es más, sólo de pensar en ellos aún le entran escalofríos.

¿Otro de los alimentos sobre 
los que ha cometido un abuso desmesurado?
¡Las peladillas! 

Si señores, esos dulces ahora olvidados, pero que antaño eran el complemento indispensable en cualquier fiesta.
La mayoría de las veces, acompañados en una bolsita de tul o como complemento de  aquellos detallitos con tanto cariño que se regalaban (y que en la actualidad aún conservan orgullosas todas las abuelas del mundo en sus vitrinas).
{ohnuts.com}

Y con toda esta explicación, si aún nos estáis leyendo (¡esperamos que sí!), llegamos a la conclusión de que es bueno evolucionar, mejorar y perfeccionar cualquier cosa que realicemos, incluso en las bodas y fiestas, pero eso no significa que debamos renunciar a nuestra identidad y tradiciones. ¡Lo mejor es una combinación de todo ello!

Y aquí una pequeña selección de imágenes, porque a estas alturas ¿quién no puede pensar que se le puede dar un toque especial a una peladilla de toda la vida?


{pinterest vía pinmarklet}
{paintedprimroseweddings.blogspot.com.es}

{countryliving.com}




{pinterest vía pinmarklet}


       {centsationalgirl.com}
Pero sin duda alguna, y será porque llevamos sangre twittera en nuestras venas, la  idea que nos chifla es convertir la peladilla en el dulce pajarito azul. Si queréis ver el paso a paso pinchad AQUI.


 ¿Y vosotros pensáis en tradición 
o en modernidad en vuestras bodas?





Besos de confetti* 
                      



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4 comentarios :

  1. Guapas!!! Os podéis creer que el otro día pensé:

    "¿Debe haber alguien que regale todavía peladillas en su boda?"

    Y toma post confetil con el tema peladillil!!

    Muchos besos reinas!

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  2. Me encantan las peladillas..en toda celebración de mi familia..nunca faltan!!Qué preciosas imágenes!bss!

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  3. Madre mía, sí que han evolucionado, sí. Así da gusto!!

    Bss

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  4. Si regalas peladillas y eres original me perece perfecto, pero yo personalmente no regalaría las típicas peladillas de toda la vida... Ahora que pienso, mi abuela aún conserva las de algunas bodas de hace mil años... ¡cómo cambian los tiempos, afortunadamente!

    besos

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