Cristina y Sergi, boda barcelonesa en Can Valldaura




Hay lugares mágicos que transforman el ambiente, espacios que se convierten en una sutil fragancia capaz de impregnar todo el sentido de una boda y eso mismo ocurre con nuestras auténticas boda heartmade, bodas que tienen un je ne sais quoi que las hace brillar con un halo especial, como la de Cristina y Sergi y su romántico Sí, Quiero en Can Valldaura.

El lugar ya era un presagio de lo que allí iba acontecer, una finca con un pasado histórico de excepción repleta de texturas, vidrieras y color que fue decorada con acierto entre hortensias, helechos y eucalipto por el Catering 21demarzo, artífices también del banquete con el que los novios sorprendieron a sus invitados.
Una boda sin demasiado protocolo pero con mucho corazón como a nosotras nos gusta, en la que los novios se prepararon acompañados de sus más íntimos entre risas, pitis, bambalinas y muy buen rollo. No nos puede gustar más la idea de que tus amigos te acompañen durante los preparativos, aún más si tienen el atrevimiento de lucir una cazadora vaquera con "My half" bordado en letras negras.

Radiante y con mucha personalidad, Cristina escogió un dos piezas con crop top bordado con transparencias, una joya realizada por l'Arca que combinaba a la perfección clase y sencillez junto a los icónicos zapatoRockstud de Valentino, una sencilla coleta y un ramo silvestre de rosas, astilbe y eucalipto.
Cristina, apostando por la naturalidad, se maquilló ella misma con un acertado look que se transformó a lo largo del día con un pashmina de pelo para la ceremonia y un delicado jersey de lana y una maxicorona de flores al caer la noche para darlo todo en la fiesta que prepararon con tanto cariño.
Sergi por su parte lució un impecable traje chaqueta oscuro a juego con un pajarita de lunares y una impertérrita sonrisa durante todo el día.

Tras la entrega del ramo del padrino -una hermosa tradición catalana- junto a un precioso detalle en una caja que contenía bonitas palabras en soporte de madera, llegó el momento de recibir al resto de asistentes con aguas de sabores y dar comienzo a una emotiva ceremonia bajo un arco floral con Barcelona al fondo como testigo de excepción.
Una vez dado el Sí, quiero llegó el momento del banquete en el que los elegantes invitados, ellas con capas y vestidos largo y ellos con pajaritas de terciopelo, charlaron animadamente para luego disfrutar de un banquete decorado a la perfección con mesas desnudas y crasas que hacían las veces de marcasitios y detalle para los invitados.

Un super fiestón de aire otoñal, calabazas incluidas como guiño al día de Halloween que era, increíblemente fotografiado por dos de nuestros fotógrafos de boda favoritos del mundo mundial: Serafín Castillo y Sara Frost, capaces de hacer magia en cada una de las maravillosas instantáneas que os mostramos hoy en primicia en el blog convirtiéndolas en pequeños tesoros visuales para el recuerdo. ¡Esta boda promete!




































































Y a ti, 
¿qué te parece esta romántica boda
en Can Valldaura?




Besos de confetti*

2 comentarios :

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Primer comentario d mi vida! Pero es q una boda así lo merece.
    Soy una groupie de las bodas y esta lo tiene todooooooooo!
    Llena de gente guapa con mucho style, empezando p los novios, guapísimos, el dos, más bien tres piezas de la novia, maravilloso, el ramo, en su justa medida, la corona de después, preciosa, las fotos, geniales, la localización, de ensueño.
    Con clase y mucho style, delicada y con carácter ,justa en todos los detalles ,simplemente perfecta!! Ojalá cuando vea las fotos de mi boda tenga estos mismos sentimientos! Mi más sincera enhorabuena!!!
    Mis más sincera enhorabuena también por el blog, súper inspirador y con mucho gusto!

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